Genealogía hasta Adán: Mito o realidad

Noviembre 1, 2012FS México

 
Adan y su familia  

He escuchado que algunas personas han extendido sus líneas ancestrales hasta Adán. ¿Esto es posible? Si lo es, ¿Es necesario para todos nosotros extender nuestros árboles genealógicos hasta Adán?

Robert C. Gunderson
Investigador Especialista en la Realeza, Departamento de Genealogía de la Iglesia.

La respuesta simple a ambas preguntas es NO. Déjeme explicarle. En treinta y cinco años de investigación genealógica, no he visto un árbol genealógico documentado que llegue hasta Adán. Por asignación, he revisado cientos de árboles genealógicos a través de los años. No he encontrado uno donde cada conexión en el árbol pueda ser justificado con evidencias documentales contemporáneas. En mi opinión aun no es posible verificar históricamente una conexión de un árbol genealógico Europeo anterior a la época de los Reyes Merovingios (alrededor de 450-752 d. de C.).

Cada árbol genealógico que he visto que intenta unir la brecha entre este tiempo con genealogías bíblicas parece que están basados sobre tradiciones cuestionables, o en el peor de los casos, genealogías deliberadamente planeadas. Generalmente estos árboles genealógicos no ofrecen evidencia del origen de la información, o citan fuentes vagas.

La pregunta también incluye si es necesario que nuestro árbol genealógico llegue hasta Adán. Creo que cuando el verdadero propósito por el cual hacemos investigación genealógica se entiende, nos daremos cuenta que no es necesario, en este momento, conectar nuestra genealogía hasta Adán. De hecho si se intenta, probablemente será en detrimento del objetivo general de la obra genealógica y del templo -para hacer disponibles las ordenanzas salvadoras del evangelio para todos los muertos-.

Actualmente es mi responsabilidad revisar los registros enviados para la obra del templo por aquellos que vivieron antes del año 1500 d. de C. Estimamos que del 90 al 95 por ciento de estos registros son duplicados de la obra que ya ha sido efectuada. Esto no significa que la mayoría del trabajo en el templo ha sido terminado por las personas que vivieron antes del año 1500 d. de C. Por el contrario, la gran mayoría de las personas de ese periodo de tiempo aun necesitan que la obra del templo se haga por ellos. El problema es que los procedimientos y las fuentes documentales son de tal naturaleza que los miembros que trabajan en este periodo de tiempo terminan recorriendo las mismas rutas que muchos ya caminaron antes, obteniendo los mismos resultados. Unos miles de nombres se repiten constantemente, mientras que otros millones de personas permanecen perdidos.

El resultado es que casi todo el esfuerzo realizado en el área antes del año 1500, y todo el tiempo invertido por intentar recopilar la genealogía hasta Adán, parece ser una pérdida en cuanto a lograr nuestro verdadero propósito. Al mismo tiempo, nuestros ancestros más recientes, a quien nosotros, como individuos tenemos una responsabilidad mucho mayor que a menudo se ignoran- incluso cuando muchos de los procedimientos de investigación aun no han sido explorados.

Recomendaría que nadie emprenda investigaciones antes del año 1500 d. de C. sin antes consultar con el Departamento de Genealogía [ahora llamado Departamento de Historia Familiar], y solo después de que todas las vías de investigación para las generaciones más recientes hayan sido agotadas. La probabilidad de descubrir la información en el periodo de tiempo antes del año1500 d. de C. que lo dirija a realizar nuevas obras en el templo es prácticamente nula, a menos que reciba ayuda específica.

En el debido tiempo del Señor tendremos nuestras conexiones hasta Adán. Dado el actual estado de nuestros registros, me parece que cuando tratamos de ampliar las genealogías hasta Adán nos acercamos peligrosamente a ignorar la admonición de Pablo: “ni prestes atención a fábulas y genealogías interminables, que engendran especulaciones más bien que la edificación…” (1 Tim. 1:4)

El volumen de trabajo es tal que hay la necesidad de que cada miembro de la Iglesia se involucre en algún aspecto de ella, al mismo tiempo tenemos que aprender a trabajar de manera eficiente y eficaz. No tenemos tiempo para los proyectos innecesarios que minan nuestros tiempos y recursos.


Ensign, Febrero, 1984
http://www.lds.org/ensign/1984/02/i-have-a-question?lang=eng
Traducción libre